Un plan que ya está en marcha busca impulsar nuevos regadíos y modernizar los existentes. Ignasi Grau ve el regadío como “una oportunidad económica” que puede mejorar el desarrollo rural y ayudar a conseguir un mayor equilibrio socio-económico del país.
Ignasi Grau Roca es Ingeniero Agrónomo por la Universitat de Lleida. Desarrolla su actividad profesional en los campos de la planificación territorial, la sostenibilidad y la agricultura. Ha participado en la redacción del Plan de Regadíos de Catalunya 2008-2020, su evaluación ambiental y en los principales proyectos de riego llevados a cabo en los últimos años. Desde 1997 desarrolla su actividad como profesional libre y desde el año 2002 en la empresa IGREMAP, de la cual es el director.
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Pese a la pérdida de peso económico en los últimos años, la agricultura y el sector primario en general son un sector estratégico para Catalunya. Los regadíos son el 9,7% de la superficie total de Catalunya y representan un 27% de la superficie agrícola utilizada, concentrándose especialmente en las tierras de Lleida y algunas zonas de Tarragona.
Catalunya tiene una dependencia alimentaria importante: es capaz de producir el 40% de los alimentos que necesita. “Debemos ser capaces de definir nuestro país y saber cuánto queremos producir”, se ha preguntado Ignasi Grau para poner en valor la importancia de los cultivos de regadío.
Partiendo de esta base, la Generalitat de Catalunya ha establecido un plan de acción en este ámbito que pasa en primer lugar por la modernización de los regadíos históricos para mejorar la eficiencia y su gestión. La modernización consiste en implementar sistemas de gestión adaptados a la variabilidad del recurso, la internacionalización de aspectos ambientales y las directrices a seguir.
“El regadío evita la incerteza, el agricultor sabe lo que producirá”, ha destacado Ignasi Grau, que también apunta una idea importante del plan: impulsar los nuevos regadíos, “más eficientes”, según ha remarcado el ponente, especialmente en aquellas áreas que tienen un potencial agrícola importante.
“El regadío es una oportunidad económica”, ha concluido Ignasi Grau. Así, del regadío también se destaca la contribución que hace a un mayor desarrollo de las zonas rurales y a un mayor equilibrio de Catalunya. Con el plan presentado, que está vivo y se debe llevar a cabo hasta el 2020, se intenta establecer “un sistema socio-económico equilibrado” que permita conseguir los objetivos de mejora en el sector agrario a partir del incremento y la estabilidad de las rentas, lo que también puede comportar un aumento de puestos de trabajo estables y de calidad. Por eso, según Grau, es imprescindible poner en valor el potencial de la agricultura y definir su ámbito productivo.