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iGenium’13: Tecnologías eléctricas aplicadas a los coches de carreras

Quimera ha conseguido establecer un modelo de negocio innovador basado en las sinergias entre profesionales muy diferentes con un objetivo común. El resultado es un coche de carreras ecológico con un proyecto empresarial económicamente sostenible.

 

 

* Pablo Coll i Trius es economista con más de diez años de experiencia en el ámbito financiero. Se ha especializado en la gestión de costes y tiene un profundo conocimiento del sector de la automoción. Ha desarrollado su carrera y experiencia en empresas como Bentley Motors y Seat en el grupo Volkswagen. Ha ocupado los cargos de director financiero de proyectos en Bentley Motors y ha estado al frente de la implementación de la estrategia de costes de la línea de productos GT Continental.

 

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La importancia de dotar de una viabilidad real a los proyectos creados es una de las máximas de las que parte Pablo Coll, director de desarrollo de negocios de Quimera. Según Coll, “los ingenieros deben pensar cómo hacer los proyectos realizados, no solo en crearlos”. En este sentido, ha señalado que el 2% de las patentes mundiales son catalanas pero muy pocas ven la luz, un hecho que considera que “debe cambiar urgentemente”.

 

Quimera, empresa española responsable del coche de carreras ecológico más rápido del mundo, estructura sus proyectos pensando desde el primer minuto en cómo hacerlos realidad una vez ideados. Coll ha explicado que tienen una estructura circular para los nuevos proyectos en la que la clave es reunir a profesionales de diferentes sectores, aportando cada uno de ellos algo que ayude a conseguir al final una visión de conjunto.

 

Diferentes empresas de ámbito internacional se han interesado por la tecnología de Quimera aplicada a los coches de carreras. Un coche de 700 caballos y con tres motores eléctricos fue la punta de lanza de Quimera con la que se presentaron en el sector. Coll ha explicado que algunas de las primeras personas que vieron los prototipos de coches de Quimera “pensaron que nunca serían posibles”. Ahora, la satisfacción es doble al ver que los coches funcionan y, además, son “completamente viables”, según el director de desarrollo de negocios de la empresa. Aún así, no ha sido un camino de rosas y uno de los principales obstáculos ha sido hacer posible el almacenamiento de la energía durante la competición.

 

Uno de los proyectos de futuro de Quimera es la organización de una competición exclusiva para coches que funcionen al 100% con energías renovables. El objetivo de esta acción es “demostrar que los coches renovables también pueden funcionar en las ciudades”.

 

“No debemos plantear cómo haríamos o cómo podríamos hacer las cosas, si no que hemos de plantear los proyectos como si se pudieran hacer mañana”, ha concluido Coll basándose en su experiencia personal en Quimera.